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¿Fueron los Nefilim hijos de los ángeles?


Una de las interpretaciones más populares —pero erróneas— sobre Génesis 6:1-4 sostiene que los «hijos de Dios» eran ángeles que se unieron con mujeres humanas y engendraron gigantes, los llamados nefilim. Esta idea ha sido promovida por el libro apócrifo de Enoc y también es defendida por los Testigos de Jehová. Pero ¿es bíblicamente sostenible? Examinemos cuatro razones que demuestran que esta interpretación es falsa.


¿Qué dice el texto?


Génesis 6:2 (TNM 2019) afirma:

«los hijos del Dios verdadero empezaron a darse cuenta de que las hijas de los hombres eran hermosas. Así que comenzaron a casarse con todas las que quisieron.»


El libro de Enoc —un texto antiguo no inspirado— afirma que estos «hijos de Dios» eran ángeles caídos que tuvieron relaciones con mujeres y engendraron gigantes. La organización Watchtower lo enseña así:


«Los nefilim eran gigantes violentos que tenían fuerza sobrehumana. Eran hijos de unos ángeles malvados que se casaron con mujeres en la época de Noé» (JW.org).


Pero ¿qué dice realmente la Biblia?


Cuatro razones bíblicas que refutan esta creencia


1. Los nefilim ya existían antes del cruce entre «hijos de Dios» y «hijas de los hombres»


Génesis 6:4 (TNM 2019) señala:


«Los nefilim ya estaban en la tierra para ese entonces, y también después. En esos tiempos, los hijos del Dios verdadero tenían relaciones con las hijas de los hombres y ellas les daban hijos. Estos fueron los hombres poderosos y famosos de la antigüedad.»


Esto indica que los nefilim no fueron el resultado de esa unión, sino que ya estaban en la tierra.


2. Los ángeles no son llamados «hijos de Dios» en este sentido


Hebreos 1:5 (TNM 2019) afirma:


«¿a qué ángel le dijo Dios alguna vez: “Tú eres mi hijo; hoy he llegado a ser tu padre”?»


Los ángeles no tienen esta designación filial en el sentido del relato de Génesis.


3. El diluvio fue causado por la maldad de los hombres, no por los ángeles


Génesis 6:3, 5-7 (TNM 2019) recalca que la culpa del juicio divino recayó sobre la humanidad:


«Jehová dijo: “Mi espíritu no tolerará por siempre al hombreAsí que Jehová vio que la maldad del hombre crecía en la tierraY Jehová sintió pesar por haber creado al hombre en la tierra...».


Nada se dice de ángeles como responsables del diluvio.


4. Los ángeles no pueden casarse ni procrear


Jesús mismo lo explicó en Lucas 20:34-36:


«Los que fueren tenidos por dignos… no se casan ni se dan en casamiento. Porque… son iguales a los ángeles».


Esto deja en claro que los ángeles no tienen la capacidad de reproducirse como los seres humanos.


¿Quiénes eran entonces los «hijos de Dios»?


La Biblia emplea esta expresión para referirse a los fieles, especialmente al pueblo escogido. En este contexto, los «hijos de Dios» eran los descendientes piadosos de Set, mientras que las «hijas de los hombres» eran mujeres descendientes de la línea impía de Caín (ver Patriarcas y Profetas, p. 67).


Este patrón sigue en toda la Biblia:


  • «Israel es mi hijo, mi primogénito» (Éxodo 4:22).

  • «Hijos sois de Jehová vuestro Dios» (Deuteronomio 14:1).



Conclusión


La idea de que los nefilim fueron el resultado de uniones entre ángeles y mujeres es una ficción basada en textos no inspirados. La Biblia es clara: el juicio del diluvio fue causado por la corrupción humana, no por actos de seres celestiales. El relato de Génesis 6 habla de la apostasía que se produjo cuando los hijos de Dios (los fieles) se mezclaron con el mundo, y no de seres sobrenaturales que engendraron monstruos.


Esta enseñanza no solo carece de base bíblica, sino que distrae del verdadero mensaje del texto: la importancia de permanecer fieles a Dios y no unirnos en yugo desigual con el mundo.



Curioso Adventista



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